Contratados por delincuentes

robos-carrosEn estos tiempos hay que tener los ojos muy abiertos, para no meternos en problemas innecesarios. Han sido muchas las declaraciones y sugerencias de especialistas en el medio cerrajero que piden que cesen de solicitar los servicios a personas que no requieren la licencia para ejercer la profesión, porque podrían estar en riesgo al creer que están frente a cerrajeros horta y no es más que un delincuente con ciertas habilidades propias de la profesión que lo único que desea es adueñarse de las cosas ajenas.

Este planteamiento es del punto de vista de los clientes. Pero cuando hablamos del profesional, al cual lo han llamado para resolver un supuesto caso típico de llaves dentro de la casa o desperfecto en la cerradura, ¿Cómo saber si estamos frente al dueño de la propiedad? Un cerrajero está envuelto en su trabajo, en el cual es muy bien valorado la rapidez y la discreción, al momento de realizar su trabajo. ¿Es competencia del profesional solicitarle a la persona que solicita el servicio algún aval de que esa es su propiedad la que desea abrir o la encuentra alquilada?

La astucia con que se manejan muchos delincuentes podrían hacer dudar al profesional en si es o no el propietario. No es sencillo por donde lo mires la situación que vive, como deben ser su forma de actuación, hay que considerar para analizar tales situaciones y atacarlas cuanto antes. A veces es más fácil juzgar la actuación de otros, pero es mejor colocarse en sus zapatos, para saber cómo criticar.

Para mí no sería de agrado, que si solicito un servicio de estos, el cerrajero llegase con desconfianza pidiéndome papeles de propiedad, haciendo preguntas sobre la vivienda, que me harían dudar, notando sobre su interés de robarla. Pero es que estarían en su derecho para saber a quién están prestando el servicio, es su reputación la que está en juego, e incluso su libertad estaría en tela de juicio si se llegasen a prestar para asuntos ilícitos. No había pensado tal situación, hasta que vi un bloque de noticias donde la reportera se hacía pasar por la dueña de un apartamento, donde solicita a más de un cerrajero que abra la puerta.

Estos eficientemente lo hacen y se largan, cuando ella revela que no tienen nada que ver con esa vivienda, más que su intención de mostrarle al mundo los errores que pueden cometer los cerrajeros al prestar servicios, entrega al mundo una idea para que se efectúen más robos usando los buenos servicios de un profesional discreto. Si es cierto que algunos han usado estos métodos y es por ello que han sido revelados, pero no es necesario ventilarlos por han sido copiados en contra de la misma población.

Los organismos reguladores deben inclinarse a resolver tales inconvenientes y marcar las directrices para la prestación de servicios de una forma más segura para el cliente y para el profesional, hay un protocolo que seguir, pero la información tiene que hacerse llegar adecuadamente para cubrir tal vulnerabilidad cuanto antes.

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